La agricultura y la silvicultura son mucho más que simples sectores económicos: son la base de nuestros alimentos, nuestros paisajes y nuestro clima. Ya sea en la ciudad o en el campo: La forma en que cultivamos tiene un impacto directo en nuestra calidad de vida, nuestra salud y nuestro medio ambiente.
Nos enfrentamos al desafío de diseñar una agricultura sostenible que sea ambientalmente sostenible y económicamente viable y cuyos productos puedan ser ofrecidos por cualquier hogar.
Los bosques han sido los motores de los principales ciclos de materiales durante millones de años. Ponemos su función ecológica en el centro de nuestra estrategia de desarrollo forestal, porque los bosques mixtos resistentes al clima son los garantes del agua potable limpia, el aire limpio, la preservación de la biodiversidad y una ciudad más fría en veranos calurosos.

